Un par de vecinas, grandes amigas, decidieron comprar una par de tortugas para sus hijas que también eran muy muy amigas. Decidieron ponerles por nombre Romeo y Julieta, el plan era que cada una de sus hijas se quedara con una, como símbolo de su amistad. Así pasó el tiempo y la niñas reunían a las pequeñas tortugas de tiempo en tiempo.
Un día discutieron las niñas y se dejaron de hablar, la madres no pudieron hacer nada para restablecer la amistad de la niñas por mas que hablaron con ellas. Inevitablemente las madres se distanciaron. Y las tortugas se quedaron separadas.
Como era de esperarse de una pareja de ese nombre, al tiempo desaparecieron las dos tortugas y por mucho que las buscaran en sus respectivas casas no las encontraron hasta que días después arreglando el jardín sucedió que las encontraron a las dos tortugas juntas y muertas.